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El fracking marca el pulso de Vaca Muerta

Vaca Muerta viene con su actividad en alza, en buena medida gracias al fracking. La mayor producción lograda en Neuquén, la provincia cabecera del shale que llegó a 178 mil barriles por día el mes pasado, se asocia a la conexión de pozos perforados pero no completados (DUC, por sus siglas en inglés) y la mejora de la demanda de combustibles por las aperturas económicas, las cosechas y las vacaciones y fines de semana largos como este de Pascua. Pero queda mucho camino para que la industria pueda tener un horizonte claro y sustentable.
La mayor preocupación ahora es la evolución de las cepas del coronavirus y en cuánto tiempo el gobierno de Alberto Fernández deberá tomar medidas drásticas para evitar una nueva ola de contagios. Así, es fundamental la aceleración de las campañas de vacunación, en especial con la aplicación de la primera dosis, y sobre todo mantener las medidas de prevención como el uso de barbijo, el distanciamiento social y evitar las aglomeraciones.
“Este aumento del número de etapas de fracturas se debe a tres factores. Uno es el Plan Gas.Ar, de la mano de Tecpetrol y Pluspetrol en La Calera y también Pan American Enegy. Por otro lado están los DUC, pozos perforados no completados, que están desde 2019 y 2020 y que terminarlos significa ganancias muy rápidas -el costo de perforación es el 50%-. Y el último es el precio del crudo”, apuntó Fucello ante la consulta de +e.
Respecto del último punto que remarca Fucello, el Brent se comercializa en el país en la brecha que va de los 50 a 60 dólares, por barril, por lo que compañías como Shell y Vista están aprovechando esa veta comercial que se abrió para el crudo de Vaca Muerta a mediados del 2020, incluso con exportaciones.
“En Estados Unidos está pasando algo similar con los DUC. El stock es de 6000 pozos, llegó a 8000. Entonces es normal que hoy en día se esté avanzando con ellos”, agregó el referente de NCS Multistage y quien realiza un reporte mensual de las etapas de fractura. En la Argentina, YPF tenía 81 pozos hacia fines del 2020, tal como informó +e.
Números de marzo
En marzo, el número de etapas de fractura en Vaca Muerta llegó a 733, un récord en los últimos cinco años, según los datos de Fucello. YPF se mantuvo en el top de las etapas de fractura, en este caso con 230. Siguieron Tecpetrol y Shell, con 150 y 124 respectivamente. Las demás compañías fueron Pan American Energy con 92 etapas de fractura, Pluspetrol con 68, Chevron con 39, ExxonMobil con 26 y Vista Oil & Gas con cuatro.
“Vale preguntarse si el nivel de fracturas es sostenible con el de perforación. Se están terminando más pozos de los que se perforan, para tener un equilibrio debería haber por lo menos 30 equipos de perforación”, describió Fucello. Ese sería el panorama ideal para sostener las 700 etapas de fractura mensuales, aunque con menos perforadores rondarían las 500 y 600.
La demanda doméstica
Sin embargo, la demanda es otro factor importante. El desafío de YPF y otras compañías del sector pasará por la llegada de un contexto de demanda interna de naftas y diésel en el país. También las turbulencias macroeconómicas argentinas desalientan grandes inversiones que son necesarias.
En este sentido, Daniel Dreizzen, economista y consultor asociado de Ecolatina, mencionó que para Vaca Muerta su principal desventaja es el riesgo país. “En geología, competitividad técnica y ubicación, estamos hablando de una provincia con 100 años de experiencia, infraestructura y sin problemas medioambientales”, subrayó Dreizzen a +e.
El riesgo país significa, en concreto, una alta tasa de financiamiento, complejidad para ingresar y egresar los flujos de inversión y los distintos tipos de cambio son todos aspectos que confunden sobre cuál es la injerencia del Estado en la industria.
“El principal desafío es lograr una mayor inversión en monto y sumar jugadores al mercado, a pesar del riesgo país”, señaló.
“El tamaño y las características del mercado interno constituyen una restricción fuerte. La demanda local de gas y petróleo es insuficiente para empujar con fuerza un desarrollo total del sector”, resumió el economista Pablo Besmedrisnik en un informe que tituló “El límite para el desarrollo de Vaca Muerta es la macroeconomía”.
“El férreo control de cambios y el altísimo nivel del riesgo país son elementos que le dan nitidez al a descripción de precariedad macroeconómica”, añadió el economista de la consultora Invenómica.
La demanda ser crucial para el repunte a pleno
En los yacimientos de Neuquén están trabajando 24 equipos de perforación, según los datos que obtuvo +e del Ministerio de Energía y Recursos Naturales de la provincia. En buena parte, son torres con objetivo en Vaca Muerta y es YPF la que concentra la mayoría de ellas: para esta época son 13.
Si bien el Plan Gas.Ar tuvo muchos retrasos, es un impulso para que la perforación tenga un alza en los próximos meses, siempre que la demanda de combustibles y energía acompañe.
La industria hidrocarburífera es de largo plazo y por estas fechas hay una carrera contrarreloj para llegar con la producción gasífera que no complique a los usuarios en el invierno que se acerca.
Es así que once equipos de perforación están en la actualidad trabajando en la ventana de gas por el programa estímulo del gobierno nacional.
El otro factor determinante es el frente sindical (ver página 7), puesto que los trabajadores petroleros firmaron acuerdos de suspensión y reducción salarial que ahora quieren cambiar por una mejora para recuperar el poder adquisitivo.
Sin las concesiones que brindaron los sindicatos petroleros, hubiera sido difícil avanzar con las inversiones y conectar pozos o traer los equipos de perforación a Vaca Muerta con la mirada en un futuro pospandemia, de la mano de las campañas de vacunación contra el COVID-19. (La Mañana de Neuquén, Neuquén)

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