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Cambio de esquema: sólo resta el aval de Guzmán para licitar la ampliación de la red de gasoductos bajo la Ley de Obra Pública

Darío Martínez apeló al pragmatismo para argumentar ante el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, la necesidad de destinar fondos de partidas sub-ejecutadas del Presupuesto 2021 al financiamiento de obras estratégicas para el sistema troncal de gasoductos que permitirían reducir las importaciones de Gas Natural Licuado (LNG, por sus siglas en inglés) y, por consiguiente, evitar la sangría de divisas. Con el riesgo país en torno a los 1500 puntos básicos —explicitó el funcionario—, solventar obras de infraestructura energética a través de financiamiento internacional es inviable. Y apostar por una nueva línea de crédito con China, similar al que se firmó para construir las represas de Santa Cruz, es tan engorroso como incierto en el tiempo. La alternativa que queda, enfatizó el secretario de Energía en la Casa Rosada, no es otra que darle prioridad a esas obras y solventarlas con recursos del Tesoro bajo el paraguas de la Ley de Obra Pública.

En esa dirección, el anexo 2 del DNU 489/2021 publicado este jueves incorporó al Presupuesto un conjunto de obras de infraestructura gasífera que el gobierno quiere iniciar antes de que termine el año. La más saliente, según el diagrama confeccionado por la Secretaría de Energía, es el paquete de proyectos de repotenciación del sistema Centro-Oeste, que posibilitaría aumentar en unos 10 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/día) la capacidad de transporte desde Neuquén hacia la zona centro del país.

En concreto, el gobierno asignó una partida de $ 10.400 millones para este año para tender una serie de loops y repotenciar plantas compresoras del gasoducto Centro-Oeste. Para 2022, el presupuesto asciende a $ 41.600 millones para construir un nuevo gasoducto de 36 pulgadas entre las localidades La Mora (Mendoza) y Tío Pujio (Córdoba). En la industria del gas, algunos conocen a ese trazado como proyecto ‘Temperley’ en referencia al equipo de la localidad del sur del Conurbano, conocido por dar pelea a la adversidad con los recursos limitados que ofrecen los contextos de crisis.

Aval presidencial

El presidente Alberto Fernández dio luz verde para lanzar dentro de los próximos 90 días la licitación de los loops en el trayecto entre Tratayén y La Mora, según confirmaron a EconoJournal tres fuentes gubernamentales sin contacto entre sí y representantes privados al tanto de la intención del Ejecutivo. Funcionarios de Energía se reunirán la semana entrante con el secretario de Hacienda, Raúl Rigo, para validar que las partidas incluidas en el DNU estarán disponibles y determinar cómo se devengará el flujo de fondos que demandarán las obras.

“Queremos ser super previsores. No vamos a lanzar la licitación hasta que Economía no confirme que el dinero estará disponible. Somos optimistas. Hay consenso en el gabinete de que la ampliación de la capacidad de transporte de gas es una prioridad para bajar el costo de la importación de energía”, explicó un funcionario bajo reserva de nombre. La semana pasada, funcionarios de Energía se reunieron con las transportistas TGN y TGS para indagar sobre cuestiones técnicas de los proyectos.

Los técnicos del área energética del gobierno decidieron, en esta primera etapa, encarar la repotenciación de gasoducto Centro-Oeste dejando, para una segunda, la construcción de un nuevo caño troncal desde Tratayén hasta Salliqueló. Ese proyecto, sin embargo, también fue incluido en el Presupuesto con el nombre de Néstor Kirchner-Transport.Ar, aunque la idea del Ejecutivo es solventar la obra con un crédito con el gobierno chino. El Presupuesto sólo asignó una partida de US$ 5 millones para realizar los estudios de factibilidad técnica en caso de que las negociaciones con Beijing no prosperen.

Argumentos técnicos

Dos razones incidieron para que se opte por reforzar el tendido del Centro-Oeste. En primer lugar, el menor costo de la obra, que en total demandará unos US$ 850 millones según los números que manejan en Energía. El gasoducto Tratayén-Salliqueló, con una ampliación posterior hasta San Jerónino, requerirá unos US$ 1200 millones.

En segundo término, la repotenciación del sistema Centro-Oeste se puede realizar de manera modular, con proyectos de menor tamaño y de mayor autonomía entre sí, que requieren menos tiempo y complejidad técnica. Esta opción permite también empezar a reemplazar con gas neuquino —proveniente, en gran medida, desde Vaca Muerta— la importación de gas desde Bolivia, que viene registrando problemas cada vez más evidentes, por la declinación de sus principales campos, para cumplir con los volúmenes de gas que debe enviar hacia la Argentina.    

Antecedente histórico

La decisión del gobierno de ampliar el sistema de transporte de gas bajo el paraguas de la Ley de Obra Pública parte de un baño de realismo. La administración de Cambiemos intentó sin suerte financiar estas estos proyectos de infraestructura gasífera con financiamiento internacional en cabeza de los privados. Con el deterioro de la macroeconomía, esa opción no está disponible.

El gobierno de Alberto Fernández buscó reactivar el crédito chino —de hecho, firmó un MOU con Power China, una de las mayores empresas constructoras de ese país—, pero esa alternativa tampoco parece viable en el corto plazo y además, puede convertirse más en un problema que en una solución. Para ejemplo, no hace falta más que mirar lo que sucede con las represas de Santa Cruz, que están frenadas por las trabas para firmar una adenda financiera con China que reactive el financiamiento.

Por eso, incrementar la capacidad de transporte de gas con fondos del Tesoro es la única alternativa que el gobierno tiene hoy al alcance. No es la primera vez que sucede. De hecho, el gasoducto Neuba II, el último de los grandes gasoductos que conectan Buenos Aires y Neuquén, se construyó también bajo la Ley de Obra Pública. Esa obra se empezó a construir en 1987 en tiempos de alta inflación y se terminó meses antes del pico hiperinflacionario que marcó el fin del gobierno alfonsinismo.

Reversión del gasoducto norte

El plan que trazó la Secretaría de Energía contempla un presupuesto para empezar a revertir el gasoducto norte con vistas a abastecer desde Neuquén a localidades de la zona norte del país.

En detalle, el DNU 492 incluyó una partida para la etapa I del “Gasoducto Nestor Kirchner – Transport.Ar” entre Tratayén y Salliqueló, por un total de $ 7.800 millones durante este año y $ 44.200 millones en 2022. La idea del gobierno, no obstante, es conseguir esa dinero vía financiamiento chino y no con recursos del Tesoro. En la norma también se incluyó la construcción de un gasoducto entre localidades bonaerenses Mercedes y Cardales, obra que complementaría el ducto Vaca Muerta. El presupuesto designado es de $2.539,68 millones para este año y 11.188,32 millones para el próximo.

Fuente:

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